fagm 1.99

Recursos de un profesor de física y química de la enseñanza pública

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De los generadores electrostáticos a las pilas electroquímicas

Durante muchos siglos, la única manera de cargar objetos eléctricamente fue frotándolos. En 1663, Otto von Guericke (1602-1686) descubrió y realizó una máquina capaz de producir grandes cantidades de carga por frotamiento:

'... toma una esfera de vidrio tan grande como la cabeza de un niño, llénala con azufre pulverizado y caliéntala hasta que funda. Cuando se haya enfriado de nuevo, rompe la esfera, saca el globo de azufre y manténlo en lugar seco. Si piensas que es mejor haz un orificio de modo que se le pueda colocar un asa ...'

Esta esfera se cargaba haciéndola girar rápidamente y colocando la mano sobre su superficie.

Cada vez se fueron fabricando máquinas eléctricas más potentes, lo suficiente como para producir fuertes sacudidas y terribles chispas. En 1746, Pieter van Musschenbroek (1692-1761), profesor de Física de la Universidad de Leyden, informó de un accidente y casi fatal descubrimiento en una carta que comenzaba:

'Deseo comunicarte un nuevo, pero terrible, descubrimiento que te aconsejaría que nunca lo intentases tú mismo'.

Musschenbroek estaba aparentemente tratando de capturar electricidad en una botella, para lo cual conectó una botella llena de agua, mediante un cable de latón, a una máquina electrostática. Un estudiante mantenía la botella, mientras Musschenbroek hacía funcionar la máquina. Cuando el estudiante tocó el cable con la mano libre recibió una tremenda sacudida. Repitieron el experimento, esta vez el estudiante hacía funcionar la máquina y Musschenbroek sostenía la botella. La sacudida fue incluso mayor que antes (¡el estudiante debió ser más enérgico al hacer funcionar la máquina!) y Musschenbroek había descubierto inadvertidamente que las cargas podían ser almacenadas en un objeto adecuadamente construido.

La botella de Leyden, como se le llamó, fue un éxito inmediato, un invento que llegó en un momento en que todo el mundo lo anhelaba. Fue mejorada rápidamente y de forma efectiva recubriendo las paredes interior y exterior con papel de estaño. Todos cuantos tenían un ligero interés por la electricidad poseían una botella de Leyden o, por lo menos, habían visto alguna en uno de los espectáculos ambulantes que deleitaban a la gente en Europa y en las colonias. Las chispas resplandecían por todas partes. El abate Nollet (1700-1770) mandó colocar en círculo, cogidos de la mano -en circuito-, 180 intrépidos guardias de Luis XV. Cuando el primer hombre sujetaba el terminal exterior de una botella de Leyden cargada, la última víctima tocó alegremente el alambre central, haciendo que todo el conjunto recibiera una gran sacudida al pasar la carga por todos ellos. Incluso los austeros monjes cartujos del claustro de París se divertían con el juego del circuito.

En marzo de 1800, Alejandro Volta (1745-1827), profesor de Física de la Universidad de Pavía, envió una carta a la Royal Society de Londres en la que daba la siguiente información:

'... el aparato del que hablo y que sin duda les sorprender es un conjunto de buenos conductores de diferentes tipos colocados en un cierto orden: 30, 40, 60 o más piezas de cobre o mejor de plata, en contacto con un trozo de estaño o mejor de cinc y de un número igual de capas de papel secante o piel impregnadas de agua con sal o cualquier líquido que sea mejor conductor que el agua pura ...

Coloqué en lugar horizontal una de las piezas metálicas, por ejemplo de plata, y encima de ella una segunda pieza de cinc, a continuación uno de los discos humedecidos; luego otra pieza de plata, seguida de la de cinc y el disco humedecido y así sucesivamente, siempre en el mismo orden hasta obtener una columna tan alta como sea posible'.

(Tomado de E. HECHT, Física en perspectiva).

¿En qué se basa el funcionamiento de la pila de Volta? ¿De dónde procede la corriente eléctrica que suministra?